A la actual emergencia sanitaria se le suma una crisis social y económica, en la que muchas familias tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Es por eso que los Bancos de Alimentos y Cáritas no se detienen y continúan trabajando a contrarreloj con el objetivo de contribuir a garantizar el derecho a la alimentación de las personas más vulnerables de nuestro entorno. Han tenido que actuar con celeridad para poder adaptar su operativa y dar respuesta a una creciente demanda de alimentos por parte de las entidades sociales.
A comienzos del 2019, los Bancos de Alimentos, atendían a 1.050.000 personas, al terminar el año 2020 eran ya 1.560.000 las personas demandantes de ayuda alimentaria. Y solo en los primeros meses de la pandemia, el número de solicitudes de ayudas que se recibieron en Cáritas, se incrementó un 57%. En torno a 500.000 personas llamaban por primera vez.
Por ello, en EROSKI queremos colaborar con la Federación Española de Bancos de Alimentos y los 54 Bancos de Alimentos asociados y con 49 Cáritas Diocesanas, para que las familias en riesgo de exclusión social de nuestro entorno más cercano puedan tener cubiertas sus necesidades básicas de alimentación e higiene.