La situación actual de crisis social y económica ha aumentado el número de personas en situación de vulnerabilidad y son cada vez más las familias que tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas de alimentación. Según datos del INE el riesgo de pobreza o exclusión social aumentó del 27% al 27,8% entre los años 2020 y 2021. Además, mientras que la crisis de la COVID-19 provocó un aumento de personas usuarias de los Bancos de Alimentos, llegando a finales de 2020 a 1.560.000 personas demandantes de ayuda alimentaria, los altos niveles de inflación actuales están afectando gravemente al poder adquisitivo de las familias.
Tener hijos supone un importante factor de riesgo de pobreza y/o exclusión y las familias monoparentales son especialmente vulnerables, alcanzando un 54,3% de riesgo de pobreza y/o exclusión en 2021.
Por ello, en EROSKI queremos colaborar con FESBAL, CÁRITAS, CRUZ ROJA, REAL INSTITUCIÓN SOCIAL PADRE RUBINOS y COCINA ECONÓMICA DE LA CORUÑA, para que las familias en riesgo de exclusión social puedan tener cubiertas sus necesidades básicas de alimentación.