En 2022, 786.049 hectáreas han ardido en la Unión Europea, casi 310.000 hectáreas, un 39%, en España. Además de las consecuencias a nivel forestal, las emisiones a la atmósfera a raíz de los fuegos superaron los 28 millones de toneladas de CO2. Respecto al 2021 en 2022 se ha quemado 3,5 veces más superficie y es el peor registro en lo que va de siglo. Los incendios también afectan de manera directa a los animales causando su muerte o provocando su huida además de contribuir a la desaparición de ecosistemas y a la pérdida del suelo fértil.
Además de los incendios, el estado de las playas y los mares también se ha deteriorado. En Ibiza y Formentera, por ejemplo, el turismo de masas afecta gravemente al patrimonio natural y la sostenibilidad de las islas. Así mismo, en Galicia, el turismo en la Costa da Morte afecta gravemente a la biodiversidad por lo que es necesario crear conciencia ciudadana y acciones de voluntariado para ayudar a conservar los hábitats de la Costa da Morte.
Por otro lado, durante 2021, 285.000 perros y gatos fueron recogidos por protectoras en España. El abandono o la pérdida afecta al 2,6% de estos animales. Además de gatos y perros también sufren este abandono muchas otras especies como, por ejemplo, cobayas, conejos, aves o tortugas. Esto genera una situación alarmante en los refugios, cuya misión es alimentar y cuidar de todos los animales que viven en sus instalaciones, ofrecerles una vida digna y cuidarlos a la espera de una adopción.
Por ello, en EROSKI queremos colaborar con ADEGA, IBIZA & FORMENTERA PRESERVATION, PROTECTORA DE GIPUZKOA y WWF para que puedan actuar en la protección del medio ambiente y la protección de animales abandonados.